.... madre
te recuerdo en este inmenso anhelo
y como si quedara sin respiración
me asomo al cielo
mientras un turpial y otras aves
te pasean en su vuelo y San
Francisco de Así te ora en su eterna y
pura oración de humanitarios
deseos.
Andrés Eloy y José Martí
te recitan con lirismo sus poemas
de amor materno. Madre eres el afán de un dulce esmero
te recuerdo en este inmenso anhelo.
Madre mía,
que en la falta de tí no te he perdido
porque te guardo aquí en donde
ya nada se olvida,
porque una llama flamante
te mantiene en mi corazón con vida,
hermosa y fulgurante,
en la bondad que con consejos
y comedimientos,
Corazón a corazón
devoción con devoción
desvelo a desvelo.
en mi corazón sembraste.
milmayos























